top of page

Cómo recordar autores, leyes y fechas en los temas de Educación Infantil


Estás estudiando un tema de las oposiciones de Educación Infantil y, mientras lo tienes delante, parece que todo está claro. Sabes que Piaget aparece cuando hablas del desarrollo cognitivo, reconoces perfectamente a Bowlby cuando lees sobre el apego y no tienes ninguna duda de que la LOMLOE es una de las normas que debes citar. El problema llega dos días después, cuando intentas escribir el tema sin mirar y empiezan las preguntas: «¿Era Wallon o Erikson quien hablaba de esto?», «¿la LOMLOE era la 3/2020 o la 2/2006?», «¿el Real Decreto de Infantil era el 95/2022?». En ese momento es fácil llegar a una conclusión equivocada: pensar que tienes mala memoria o que no sirves para estudiar una oposición con tanta información.


Sin embargo, en la mayoría de los casos el problema no está en tu capacidad para memorizar, sino en la manera en la que estás intentando almacenar la información. Un apellido aislado, un número de ley sin contexto o una fecha aprendida como si fuera una contraseña son datos difíciles de recuperar. Nuestro cerebro recuerda mucho mejor aquello que puede relacionar con algo que ya conoce. Por eso, estudiar una lista con Piaget, Vygotsky, Wallon, Erikson y Bowlby una y otra vez resulta menos eficaz que conseguir que cada nombre active inmediatamente una idea concreta. Exactamente lo mismo sucede con la legislación: memorizar 2/2006, 3/2020 y 95/2022 como tres combinaciones numéricas independientes es mucho más complicado que comprender primero qué relación existe entre esas normas.


Esta forma de estudiar es especialmente importante en las oposiciones de Educación Infantil porque los autores y las referencias legislativas se repiten a lo largo de muchos de los 25 temas. En nuestro propio temario encontramos, por ejemplo, a Piaget asociado a la construcción del pensamiento y a los estadios sensoriomotor y preoperacional; a Vygotsky relacionado con la interacción social y la Zona de Desarrollo Próximo; a Bowlby con la teoría del apego; a Wallon con la relación entre afectividad, motricidad y cognición; y a Erikson con el desarrollo psicosocial. Si aprendes esas asociaciones correctamente una vez, no tendrás que volver a comenzar desde cero cada vez que alguno de estos autores aparezca en otro tema.


Lo mismo ocurre con las normas básicas de la etapa. La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación —LOE—, la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre —LOMLOE—, que modifica la anterior, y el Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de Educación Infantil, aparecen de forma recurrente en el temario. El objetivo, por tanto, no debería ser intentar memorizar una cantidad interminable de referencias independientes, sino construir una estructura mental en la que cada nombre, cada norma y cada fecha tenga un lugar claro. Cuando consigues eso, el estudio deja de parecer una acumulación de datos y empieza a convertirse en una red de conocimientos conectados.


Cómo recordar autores sin aprender listas interminables de apellidos


El primer cambio que deberías introducir consiste en dejar de estudiar autores como si fueran una lista de nombres que debes incluir obligatoriamente para impresionar al tribunal. Un autor tiene valor en un tema cuando te ayuda a explicar, justificar o fundamentar una idea concreta. Si estás desarrollando el pensamiento infantil, Piaget cobra sentido; si abordas el valor del vínculo afectivo, Bowlby tiene una función; si explicas la importancia de la interacción social en el aprendizaje, Vygotsky puede aportar una fundamentación especialmente adecuada. Cuando entiendes para qué utilizas a cada autor, recordarlo resulta mucho más sencillo porque el apellido deja de ser información aislada y pasa a estar unido al contenido que estás desarrollando.


Una técnica muy sencilla consiste en asignar a cada autor una idea disparadora. Cuando aparezca Piaget, tu primera asociación puede ser «desarrollo cognitivo»; después llegarán sensoriomotor, preoperacional, función simbólica o construcción activa del conocimiento. Cuando pienses en Vygotsky, la primera puerta puede ser «interacción social» y, a partir de ahí, Zona de Desarrollo Próximo y mediación. Bowlby puede llevarte inmediatamente a «apego y base segura»; Erikson, a «desarrollo psicosocial»; Wallon, a «emoción, movimiento y personalidad». El propio Tema 1 de nuestro temario utiliza estas asociaciones al desarrollar las distintas perspectivas del desarrollo infantil, lo que permite trabajar los autores vinculados a contenidos reales y no como una colección artificial de nombres.


La segunda fase consiste en ampliar progresivamente esa asociación. No intentes memorizar el primer día cinco ideas, tres obras, dos fechas y una cita textual de cada autor. Primero consigue que autor y concepto principal aparezcan unidos automáticamente. Cuando esa conexión esté consolidada, añade una segunda idea y, posteriormente, una aplicación educativa que puedas emplear dentro del tema. De esta manera, Piaget puede pasar de «desarrollo cognitivo» a «desarrollo cognitivo, estadios sensoriomotor y preoperacional, aprendizaje mediante la acción y la experiencia». Bowlby puede evolucionar de «apego» a «apego, base segura, importancia de una figura adulta sensible y disponible». Estás construyendo la información por capas, en lugar de obligarte a almacenarla toda de una sola vez.


Esta estrategia tiene otra ventaja importante: te permite reutilizar autores con criterio en diferentes temas. Malaguzzi, por ejemplo, puede aparecer cuando estudias la organización del ambiente porque la concepción del espacio como «tercer educador» encaja directamente con ese contenido; el Tema 16 de nuestro material utiliza precisamente esta referencia para explicar la organización de espacios y tiempos. En lugar de pensar «tengo que aprender veinte autores para cada tema», empezarás a construir un pequeño grupo de referentes sólidos que conoces bien y sabes utilizar. Esa diferencia es fundamental: al tribunal le aporta mucho más una referencia correctamente integrada y explicada que una sucesión de apellidos introducidos únicamente para demostrar memoria.


Cómo memorizar leyes y fechas sin terminar mezclándolas


La legislación suele generar todavía más inseguridad porque combina nombres similares, números, años, días concretos y denominaciones jurídicas extensas. El error habitual es comenzar intentando memorizar la referencia completa: «Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación». Si todavía no tienes clara la relación entre ambas normas, esa frase se convierte prácticamente en una secuencia de números que debes repetir mecánicamente. Antes de memorizar una ley tienes que entender dónde se encuentra y para qué sirve, porque la estructura proporciona las pistas que después permitirán recuperar sus datos.


En Educación Infantil puedes comenzar con una cadena mental muy sencilla: LOE → LOMLOE → Real Decreto 95/2022 → normativa autonómica. La LOE es la ley educativa de referencia; la LOMLOE modifica la LOE; el Real Decreto 95/2022 establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de Educación Infantil; y, posteriormente, cada comunidad autónoma desarrolla y concreta su currículo mediante su propia normativa. Esta estructura aparece de manera continuada en nuestros temas y permite entender la legislación como un sistema relacionado, no como una colección de disposiciones independientes. Una vez que esta estructura está clara, recordar números y fechas se vuelve considerablemente más sencillo.


A continuación puedes utilizar el mismo sistema por capas que hemos aplicado a los autores. Primero fija únicamente LOE = 2/2006, LOMLOE = 3/2020 y Educación Infantil = RD 95/2022. Cuando puedas escribir esas tres referencias sin mirar, añade las fechas: 3 de mayo, 29 de diciembre y 1 de febrero, respectivamente. Finalmente incorpora la denominación completa de cada norma. Así no intentas aprender veinte palabras jurídicas en una sola sesión y, cuando cometes un error, puedes saber exactamente qué parte todavía no está consolidada. La cronología también ayuda: 2006 te lleva a la LOE, 2020 a la modificación introducida por la LOMLOE y 2022 al desarrollo estatal vigente de la etapa mediante el Real Decreto 95/2022.


Si precisamente la organización de legislación, autores y referencias es una de las partes que más tiempo te está quitando, en nuestra Preparación del Temario de Oposiciones de Educación Infantil encontrarás los 25 temas acompañados de resúmenes-guía de estudio, mapas mentales y contenidos audio-narrados, además del desarrollo completo adaptado a la LOMLOE y al Real Decreto 95/2022. Estos materiales están pensados para que no tengas únicamente el tema desarrollado, sino también herramientas que te permitan localizar sus ideas esenciales y repasar de una manera más estructurada. (OPOSICIONES INFANTIL) En un artículo sobre memoria esto no es un añadido comercial desconectado: mapas, resúmenes y audios permiten trabajar precisamente la repetición y las asociaciones que necesitas para consolidar información a medio y largo plazo.


Esperamos que este artículo te haya sido útil. Si nos permites, queremos presentarte nuestros excepcionales materiales de oposiciones para aspirantes a maestros y maestras de Infantil. Estos materiales, actualizados según la normativa vigente (LOMLOE y RD 95/2022 de Infantil), basados en enfoques actuales como la neurociencia, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), incluyen: Los 25 temas completamente desarrollados y resumidos, con una guía de estudio de cada tema,  en formato de texto y narrados (en formato de estudio y formato de Podcast). Programaciones, Unidades didácticas y Situaciones de aprendizaje innovadoras. Una amplia variedad de casos prácticos resueltos.. Valiosos consejos estratégicos para superar las pruebas con éxito, etc. 📚✨ Haz clic en la imagen y accede a todo nuestro contenido. ¡Estamos comprometidos en ayudarte a conseguir tu plaza con herramientas innovadoras y eficaces! 🎯💪



El repaso que realmente consigue que la información aparezca en el examen


Una de las mayores trampas del estudio consiste en confundir reconocer con recordar. Cuando tienes delante una página y lees «John Bowlby», inmediatamente sabes que lo has estudiado y reconoces su teoría. Cuando ves «Real Decreto 95/2022», también te resulta familiar. Esa sensación produce la impresión de que el contenido está aprendido, pero durante el examen no tendrás los apuntes delante: tendrás que generar la información desde cero. Por eso, una parte del estudio debe realizarse necesariamente con el material cerrado, obligando al cerebro a buscar aquello que quieres recuperar. Ese pequeño esfuerzo es incómodo, pero es precisamente el entrenamiento que más se parece a lo que tendrás que hacer el día de la prueba.


Después de estudiar un apartado, puedes cerrar el tema e intentar responder preguntas muy concretas: qué autor utilizarías para fundamentar el apego, con quién relacionas la Zona de Desarrollo Próximo, qué norma modifica la LOE, qué Real Decreto estatal corresponde a Educación Infantil o qué idea principal relacionas con Wallon. No necesitas convertir el repaso en un examen interminable. Cinco o diez minutos de recuperación pueden resultar mucho más útiles que volver a leer durante media hora un contenido que ya reconoces. Cuando falles una respuesta, abre el material, comprueba únicamente ese dato y vuelve a probar más adelante. Así concentras el esfuerzo exactamente allí donde todavía existe una dificultad real.


También conviene dejar pasar tiempo entre los repasos. Repetir una referencia veinte veces en una misma tarde puede hacer que la recuerdes durante unas horas, pero eso no garantiza que siga disponible semanas después. El objetivo de una oposición es mantener el contenido durante meses, de manera que necesitas volver sobre él cuando ya ha comenzado a costarte recuperarlo. Puedes revisar una ficha después del primer estudio, volver a hacerlo unos días más tarde, repetirla la semana siguiente y continuar ampliando progresivamente los intervalos. No es necesario seguir un calendario matemático perfecto; lo importante es evitar que todos tus repasos consistan en releer continuamente el tema completo.


Para aplicar este método sobre un tema real puedes utilizar nuestro Tema 1 gratuito del Temario de Oposiciones de Educación Infantil. En él aparecen precisamente autores como Piaget, Wallon, Erikson, Bowlby o Vygotsky junto con las referencias legislativas básicas de la etapa, por lo que puedes probar el sistema sin necesidad de comprar ningún material previamente. (OPOSICIONES INFANTIL) Lee un apartado, identifica dos o tres referencias imprescindibles, cierra el documento e intenta reconstruirlas. Si eres capaz de explicar qué aporta cada autor y escribir correctamente las normas principales sin consultar el texto, estarás practicando una forma de estudio mucho más parecida a la situación que encontrarás durante el examen.


Organiza cada tema para recordar menos y recordar mejor


Cuando termines de trabajar un tema, no necesitas elaborar otro resumen de diez páginas. Puede ser mucho más útil crear una ficha breve destinada exclusivamente a autores, normativa y fechas fundamentales. Lo importante es seleccionar, no copiar. Si estás estudiando un tema de desarrollo infantil quizá aparezcan Piaget, Wallon, Erikson y Bowlby; si estudias espacios y tiempos puede cobrar especial relevancia Malaguzzi; si trabajas aprendizaje e interacción social, Vygotsky puede ser uno de tus referentes. Con la legislación sucederá algo parecido: determinadas normas estatales aparecerán constantemente y otras referencias dependerán del contenido y de la comunidad autónoma por la que te presentes.


A medida que completes varios temas descubrirás algo que suele tranquilizar bastante al opositor: el número real de referencias completamente nuevas es mucho menor de lo que parece al principio. Los autores fundamentales vuelven a aparecer, las normas básicas se repiten y determinadas ideas pedagógicas se relacionan entre sí. Eso significa que estudiar el Tema 1 correctamente puede facilitar partes de otros temas relacionados con desarrollo, autonomía, lenguaje, juego o intervención docente. Si construyes conexiones, ya no estás intentando aprender 25 documentos independientes; estás creando una estructura común en la que muchos conocimientos vuelven a utilizarse.


Precisamente por esa razón nuestros temarios completos están divididos también en dos volúmenes que permiten trabajar el conjunto con una misma estructura. Puedes consultar el Temario de Oposiciones de Educación Infantil, Parte 1: temas 1-14 y el Temario de Oposiciones de Educación Infantil, Parte 2: temas 15-25. Ambos incorporan guía-resumen y mapas mentales para cada tema, herramientas especialmente útiles cuando quieres convertir un documento extenso en una estructura que puedas recuperar posteriormente. (OPOSICIONES INFANTIL) No se trata de estudiar únicamente esquemas: primero debes comprender el desarrollo completo y después utilizar esos recursos para localizar ideas clave, establecer relaciones y acelerar los repasos.


Además, conviene distinguir entre las referencias que realmente necesitas dominar y aquellas que simplemente enriquecen un apartado. No todos los autores merecen el mismo esfuerzo de memorización ni todas las fechas tienen la misma importancia. Las normas básicas que vas a citar constantemente deben salir prácticamente de forma automática, mientras que una referencia bibliográfica secundaria puede requerir únicamente que conozcas correctamente su aportación. Seleccionar bien reduce carga mental y mejora la seguridad. El objetivo de tu tema no es demostrar que puedes recordar cien nombres, sino ofrecer al tribunal un desarrollo coherente, actualizado, fundamentado y capaz de relacionar teoría, normativa y práctica educativa.


Preguntas frecuentes sobre cómo memorizar autores y legislación en Infantil


¿Cuántos autores debo incluir en un tema de oposiciones de Educación Infantil?


No existe un número mágico de autores que garantice una mejor valoración. Lo importante es que las referencias estén bien seleccionadas y verdaderamente relacionadas con aquello que estás explicando. Es preferible utilizar cuatro autores con sentido, explicar correctamente su aportación y conectarlos con la práctica educativa que introducir diez apellidos de manera superficial. Además, determinados referentes pueden aparecer en varios temas, por lo que merece la pena construir primero una base sólida con los autores más recurrentes y ampliar posteriormente según el contenido específico. De esta manera reduces el esfuerzo memorístico y evitas que el tema termine convertido en una sucesión artificial de citas que rompe la fluidez de la exposición.


¿Tengo que memorizar todas las fechas completas de las leyes?


Debes conocer con seguridad las referencias fundamentales que vayas a utilizar, pero no es necesario empezar aprendiendo todas las denominaciones completas de una sola vez. Resulta mucho más eficaz comprender primero qué norma estás citando y qué función cumple, fijar posteriormente número y año y añadir después la fecha completa. Con la normativa básica estatal de Infantil, por ejemplo, deberías poder identificar sin vacilar la LOE, la modificación introducida por la LOMLOE y el Real Decreto 95/2022. Posteriormente tendrás que trabajar con el mismo criterio la legislación propia de tu comunidad autónoma, especialmente aquella que regule currículo, evaluación, inclusión y otros aspectos directamente relacionados con los temas que prepares.


¿Es mejor estudiar con mapas mentales, fichas o el tema completo?


No son herramientas excluyentes porque cumplen funciones distintas. El tema completo sirve para comprender, las fichas permiten seleccionar y los mapas mentales facilitan visualizar y recuperar la estructura. El error aparece cuando intentamos estudiar únicamente un esquema sin haber comprendido previamente el desarrollo, o cuando releemos siempre el tema completo aunque solo necesitemos repasar cinco referencias. Una preparación eficaz combina distintos formatos según el momento del estudio: desarrollo completo al introducir el contenido, resumen o mapa para organizarlo, recuperación sin mirar para comprobar qué recuerdas y repasos espaciados para mantener la información disponible a largo plazo.


Recordar no consiste en repetir más, sino en construir mejores conexiones


Aprender autores, leyes y fechas forma parte inevitable de la preparación de las oposiciones de Educación Infantil, pero no debería convertirse en una competición para comprobar cuántos datos eres capaz de almacenar. Piaget debe llevarte al desarrollo cognitivo; Bowlby, al apego; Vygotsky, a la interacción social y la Zona de Desarrollo Próximo; la LOE, a la Ley Orgánica 2/2006; la LOMLOE, a la Ley Orgánica 3/2020; y Educación Infantil, al Real Decreto 95/2022. Cuando esas asociaciones están construidas, cada dato dispone de varias vías para aparecer de nuevo y el esfuerzo necesario para recuperarlo disminuye considerablemente.


Por eso, cuando termines hoy uno de tus temas, prueba a no releerlo inmediatamente. Ciérralo, escribe los autores esenciales, intenta explicar en una frase qué aporta cada uno, anota la legislación que recuerdes y comprueba después tus respuestas. Haz lo mismo unos días más tarde. Poco a poco comprobarás que ya no estás memorizando referencias sueltas, sino construyendo un entramado de conocimientos que se repite y se refuerza a lo largo de todo el temario. Esa es la clase de memoria que necesitas el día del examen: no una reproducción literal de tus apuntes, sino la capacidad de reconstruir un tema sólido, fundamentado y ordenado incluso bajo presión.



Comentarios


@ Oposiciones Educación Infantil 2026. Todos los derechos reservados.
bottom of page