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Por qué se nos olvida lo que hemos estudiado. La curva del olvido en las Oposiciones.


Es un tema que preocupa a muchos opositores, y no es para menos. ¿Te has encontrado alguna vez con la sensación de haber estudiado a conciencia, pero al poco tiempo sentir que la información se desvanece como si nunca la hubieras visto? Eso es la curva del olvido en acción.


Imagina esto: pasas días y noches sumergido en apuntes, libros y materiales de estudio. Te esfuerzas al máximo para retener todo ese conocimiento sobre teorías pedagógicas, desarrollo infantil, metodologías educativas y un sinfín de detalles cruciales para superar esas oposiciones con éxito. Sin embargo, semanas después, te das cuenta de que gran parte de lo que memorizaste parece evaporarse de tu mente. ¿Qué está pasando ahí?


La curva del olvido es una representación gráfica que nos muestra cómo tendemos a olvidar la información con el paso del tiempo si no la repasamos de forma constante. ¿Por qué sucede esto en las oposiciones? Hay varios factores en juego:


Sobrecarga de información


Nuestro cerebro tiene una capacidad limitada para retener información a largo plazo. Por más asombrosa que sea su estructura y sus capacidades, tiene sus límites. Cuando nos enfrentamos a una sobrecarga de información, es como si estuviéramos tratando de llenar una taza hasta el tope; por más que intentemos, llega un punto en el que simplemente rebosa.


Durante el estudio para las oposiciones, nos vemos inmersos en un mar de conceptos, teorías y datos que intentamos absorber en un período relativamente corto. Tratamos de retener todo ese conocimiento, pero el tiempo juega en nuestra contra. A medida que avanzamos y pasamos a nuevos temas, la información anterior tiende a desvanecerse si no la revisamos y reforzamos constantemente.


Además, la presión de abarcar tanto en tan poco tiempo puede llevar a un tipo de aprendizaje superficial, donde memorizamos sin comprender verdaderamente. Esta falta de comprensión profunda dificulta aún más la retención a largo plazo. Es como construir un castillo sobre arena; si no hay una base sólida de entendimiento, todo lo que construyamos puede desmoronarse rápidamente.


Para combatir esta sobrecarga, es crucial adoptar estrategias de estudio efectivas. Dividir la información en partes más pequeñas y manejables, establecer un plan de estudio estructurado y priorizar los conceptos clave pueden ayudar a digerir mejor la información. Asimismo, es esencial repasar y revisar de manera regular lo aprendido para fortalecer la retención a largo plazo.



Falta de conexión


La falta de conexión entre los conceptos es otro desafío que enfrentamos al estudiar para las oposiciones de Educación Infantil. Cuando nos sumergimos en el estudio, es común caer en la trampa de memorizar de forma mecánica, sin realmente comprender cómo se relacionan los diferentes temas o conceptos.


Imagina este escenario: estás estudiando sobre teorías pedagógicas y, aunque memorizas los nombres y los principales exponentes, ¿realmente entiendes cómo se conectan entre sí? ¿Comprendes cómo la teoría de Piaget se relaciona con las ideas de Vygotsky en el desarrollo cognitivo infantil? Si no establecemos estas conexiones significativas entre los conceptos, corremos el riesgo de olvidarlos más rápido.


La falta de conexión puede llevar a un aprendizaje superficial, donde la información se almacena de manera aislada en nuestra mente. Si no logramos integrar estos conocimientos de manera coherente y no entendemos cómo se entrelazan, es mucho más probable que olvidemos esos detalles con el tiempo.


Nuestro cerebro tiene una fascinante capacidad para recordar información cuando la relacionamos con algo significativo, cuando establecemos asociaciones y cuando entendemos cómo encaja en un panorama más amplio. Es como armar un rompecabezas: cada pieza por sí sola puede tener sentido, pero es cuando las unimos que vemos la imagen completa.


Para lograr esta integración más coherente, es útil utilizar técnicas de estudio que fomenten la comprensión profunda, como la elaboración activa, la asociación de conceptos, la explicación en tus propias palabras y la creación de mapas mentales o esquemas que muestren las conexiones entre ideas.


Al construir puentes entre los distintos conceptos y comprender cómo se interrelacionan, no solo fortalecerás tu comprensión, sino que también mejorarás significativamente tu capacidad para recordar y retener esa información a largo plazo. Así, estarás mejor preparado para enfrentar las oposiciones con un conocimiento sólido y conectado.


Falta de revisión


La falta de revisión es un factor crucial en el proceso de aprendizaje y retención de información, especialmente al prepararse para las oposiciones de Educación Infantil. La curva del olvido muestra claramente cómo olvidamos rápidamente lo que aprendemos si no lo reforzamos con revisiones regulares. Aquí radica la importancia de un plan de revisión constante.


Imagina esto: estudias un tema a fondo, lo entiendes y lo memorizas bien, pero una semana después, gran parte de esa información parece evaporarse de tu mente. Esto ocurre porque el olvido es un proceso natural. Nuestro cerebro tiende a desechar información que no se utiliza con regularidad, ya que considera que no es crucial para nuestra supervivencia inmediata.


La clave para vencer esta tendencia natural es implementar una estrategia de revisión efectiva. La repetición espaciada, es decir, revisar la información a intervalos regulares en lugar de hacerlo de manera intensiva y única, es una técnica poderosa para combatir el olvido.


Al repasar lo estudiado a lo largo del tiempo, refuerzas los caminos neuronales asociados con esa información. Cada vez que revisas, estás recordándole a tu cerebro que esa información es importante, por lo que tu mente se vuelve más eficiente en retenerla a largo plazo.


Existen varios métodos para implementar la repetición espaciada:


  1. Tarjetas de memoria o flashcards: Escribir conceptos clave en tarjetas y revisarlas en intervalos programados.

  2. Calendario de revisión: Planificar sesiones de repaso a corto, medio y largo plazo según la dificultad o importancia de la información.

  3. Técnicas de estudio activas: Reescribir resúmenes, explicar el material a alguien más o enseñar lo aprendido para reforzar la memoria.

  4. Aplicaciones y herramientas de repetición espaciada: Hay aplicaciones diseñadas específicamente para programar sesiones de revisión espaciadas, como Anki o Quizlet.


Cuanto más practiques este tipo de repaso regular, más sólidas serán tus bases de conocimiento. La información se almacenará no solo en tu memoria a corto plazo, sino que se trasladará a la memoria a largo plazo, lo que te permitirá recordarla con mayor facilidad cuando sea necesario, como en el día de las oposiciones. Entender que la revisión constante es la clave para vencer la curva del olvido te da una ventaja significativa en tu preparación. Es una estrategia poderosa que te ayudará no solo a recordar la información, sino también a consolidar tu comprensión y a estar mejor equipado para enfrentar cualquier desafío que surja en el camino hacia el éxito en las oposiciones de Educación Infantil.




Entonces, ¿cómo contrarrestar esta curva del olvido y retener mejor lo que estudiamos para las oposiciones de Educación Infantil?


1. Espaciado de repaso


El espaciado de repaso es una estrategia poderosa que se opone a la idea de estudiar intensivamente durante largos períodos. En lugar de empaparte de información en una sola sesión larga, dividir tu tiempo de estudio en intervalos regulares es una táctica inteligente para fortalecer tu memoria a largo plazo.


Imagina que tienes un campo de cultivo y necesitas regar las plantas para que crezcan sanas y fuertes. Si las riegas en exceso en un día y las ignoras los siguientes, es probable que se marchiten. Sin embargo, si distribuyes el riego a lo largo del tiempo en pequeñas cantidades, permitirás que las plantas absorban el agua de manera más efectiva y prosperen. Lo mismo ocurre con tu cerebro y la información que estás estudiando. El espaciado de repaso se basa en la idea de distribuir tus sesiones de estudio en intervalos regulares. En lugar de tratar de memorizar todo en una sola sesión, dividir el material en segmentos más pequeños y repasarlos a lo largo del tiempo fortalecerá tu memoria.


Este método aprovecha el fenómeno psicológico conocido como "efecto de espaciado", que sugiere que recordamos mejor la información cuando la revisamos en intervalos regulares en lugar de hacerlo de manera concentrada en un solo momento. Al repasar la información en momentos específicos después de haberla aprendido por primera vez, estás reforzando constantemente las conexiones neuronales asociadas con esos conceptos.



2. Técnicas de estudio efectivas


Las técnicas de estudio efectivas son como herramientas en un kit de construcción: cada una tiene su propósito y beneficio particular. La clave para dominarlas está en encontrar las que se ajusten mejor a tu estilo de aprendizaje y que te permitan hacer que el proceso sea interactivo y significativo para ti.


Imagina que estás construyendo una casa. Tienes diferentes herramientas: martillos, sierras, destornilladores. Cada una tiene un propósito específico, pero no todas serán útiles para cada etapa de construcción. Lo mismo sucede con las técnicas de estudio.


Las técnicas más comunes incluyen:


  1. Resúmenes: Escribir resúmenes te obliga a procesar la información y reformularla con tus propias palabras. Es una excelente manera de condensar la información y destacar los puntos clave.

  2. Mapas mentales: Son diagramas visuales que organizan la información de manera jerárquica. Son útiles para visualizar la relación entre conceptos y ayudan a recordar información de manera más efectiva.

  3. Asociaciones visuales: Conectar conceptos con imágenes o colores puede ser poderoso. Asignar colores a temas o utilizar imágenes para representar ideas complejas puede facilitar la retención.

  4. Técnica del Pomodoro: Consiste en trabajar durante períodos cortos de tiempo (generalmente 25 minutos) seguidos de pausas cortas. Esta técnica puede mejorar la concentración y la productividad.

¿Cómo saber cuál elegir? La clave está en experimentar. Prueba diferentes métodos y observa cuál te resulta más efectivo. Si eres una persona visual, los mapas mentales o las asociaciones visuales podrían ser tus aliados. Si prefieres resumir y reescribir, los resúmenes podrían ser tu mejor opción.


La idea no es limitarse a una sola técnica, sino combinarlas según sea necesario. Por ejemplo, podrías utilizar mapas mentales para organizar conceptos y luego complementarlos con resúmenes más detallados para reforzar la comprensión.


4. Enseñar lo aprendido


Enseñar lo aprendido es una estrategia poderosa para consolidar tu comprensión y retención de la información!


Imagina que eres el profesor y estás frente a un grupo de estudiantes. ¿Cómo explicarías un concepto complejo para que todos lo entiendan? Este enfoque se basa en el principio de la "hipótesis del profesor". Cuando te preparas para enseñar un tema, te obligas a ti mismo a entenderlo a un nivel más profundo. Explicar un tema a otros implica organizar tus ideas, identificar los puntos clave y presentar la información de una manera clara y coherente.


La idea de "enseñar" no se limita solo a enseñar a otros, también puedes aplicarla enseñándote a ti mismo. ¿Cómo? Imagina que tienes que explicar un concepto complejo a un amigo o grabarte a ti mismo explicándolo. Esta acción te fuerza a procesar la información de manera que puedas transmitirla de manera comprensible.


Además, ser capaz de explicar un tema de manera efectiva demuestra que has adquirido un dominio real sobre ese contenido. Cuando puedes comunicar claramente un tema complejo, significa que has interiorizado ese conocimiento de manera significativa.


La idea es crear una experiencia de aprendizaje activa. Conviértete en el profesor, elabora presentaciones, haz esquemas, utiliza ejemplos del mundo real. Esto no solo refuerza tu comprensión, sino que también te ayuda a recordar la información de manera más efectiva.

Recuerda, el proceso de enseñar lo aprendido no solo beneficia a los "estudiantes" (tú mismo o quienes te escuchan), sino que también te beneficia a ti como el "profesor". Es una herramienta valiosa para mejorar tu dominio sobre el tema y aumentar tu confianza de cara a las oposiciones de Educación Infantil.




5. Descanso y autocuidado


El descanso y el autocuidado son componentes esenciales pero a menudo subestimados en el proceso de estudio para las oposiciones de Educación Infantil. Cuando se trata de prepararse para un desafío tan grande, como las oposiciones, puede ser tentador dedicar cada minuto disponible al estudio. Sin embargo, el descanso es fundamental para un aprendizaje efectivo y duradero.


Imagina tu cerebro como una esponja: cuando está seco y rígido, absorbe menos. Pero, cuando está húmedo y flexible, puede absorber mucho más. Lo mismo ocurre con tu cerebro y la información que estás tratando de aprender. Un cerebro descansado tiene una capacidad mucho mayor para asimilar y retener nueva información.


Durante el sueño, el cerebro procesa y consolida la información que has aprendido durante el día. Es como si estuviera organizando todos esos datos para que se almacenen de manera más efectiva en tu memoria a largo plazo. De hecho, estudios científicos han demostrado que el sueño mejora la retención de lo aprendido y fortalece la memoria.


Además, el descanso adecuado también influye en tu capacidad para concentrarte y mantener la atención mientras estudias. Si estás cansado, es probable que tu productividad y capacidad de retención disminuyan considerablemente.


El autocuidado durante el proceso de estudio es igualmente importante. Esto implica atender tus necesidades físicas, mentales y emocionales. ¿Cómo puedes hacerlo?


  1. Descanso adecuado: Prioriza dormir lo suficiente. Intenta mantener una rutina de sueño regular para que tu cuerpo se acostumbre a un horario constante.

  2. Tiempo de descanso activo: Programa descansos durante tus sesiones de estudio. Levántate, estira las piernas, haz ejercicio ligero o practica técnicas de relajación para recargar energías.

  3. Alimentación saludable: Tu dieta influye en tu rendimiento cognitivo. Opta por comidas equilibradas y evita el consumo excesivo de cafeína o alimentos que puedan afectar tu concentración.

  4. Tiempo para desconectar: Darte tiempo para hacer actividades que te gusten, ya sea salir a caminar, meditar, escuchar música o simplemente relajarte, puede mejorar tu bienestar general y reducir el estrés.


Recordar que eres humano y necesitas descansar y cuidarte no solo mejora tu bienestar, sino que también beneficia tu proceso de estudio. Un enfoque equilibrado que incluya descanso, sueño adecuado y autocuidado te ayudará a estar en tu mejor forma mental para absorber, retener y aplicar la información mientras te preparas para las oposiciones de Educación Infantil.


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